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16 marzo, 2017

De ruta turística por Triana: lo que no puedes perderte

Cuando hablamos de Triana hablamos de uno de los barrios más conocidos, tanto dentro como fuera, de la capital andaluza. Es uno de los barrios más populares de la geografía sevillana y cuenta con una rica historia a sus espaldas. Medio en broma medio en serio, muchos son los sevillanos que aun a día de hoy siguen debatiendo aquel típico ‘¿Qué fue antes: Triana o Sevilla?’

hotel en triana

Bañado por el Guadalquivir, custodiado por la Torre del Oro y accesible mediante el Puente de Triana y la Plaza del Altozano, Triana te está esperando. Y es que no sólo de fama vive este barrio, pues se trata de uno de los puntos favoritos para propios y ajenos y una zona de obligada visita para aquellos que vienen a disfrutar de unos días en Sevilla.

Triana es humilde, pero carismática; trabajadora, pero llena de riquezas; Triana es sencilla, pero muy folclórica. Cuna de grandes cantaores, bailaores, toreros y marineros, quien la visita, siempre vuelve.

Buscando hoteles en el barrio de Triana, Sevilla, encontrarás enclaves mágicos, en el epicentro del barrio, que te permitirán disfrutar de una ruta por sus calles. Toma papel y boli y apunta todo lo que Triana tiene para sorprenderte:

  • Puente de Triana: el puente de Isabel II, su verdadero nombre, es el puente de hierro conservado más antiguo de España. Desde su construcción, en 1852 une el barrio con el centro de Sevilla. Un paseo al atardecer os ofrecerá una de las vistas más mágicas de la ciudad.
  • La Capillita del Carmen: sin haber terminado de cruzar el puente, en sentido Triana, a la derecha nos encontramos con un coqueta capilla en honor a la patrona de los marineros; la Virgen del Carmen. Una construcción del mismísimo Aníbal González, autor también de la mítica Plaza de España. Tan sólo con asomarte a su reja verás el cuadro de la Virgen con el Niño entre sus brazos.
  • Mercado de Abastos de Triana: de visita obligada si queremos conocer de primera mano cómo son los vecinos del barrio, si queremos respirar su ambiente y disfrutar del equilibrio perfecto entre pureza e innovación. Puestos de pescados, frutas y verdura o carnes se dan cita con selectos stands de ostras y sushi o cervecerías artesanas. Cabe destacar que el mercado fue construido hace casi 200 años sobre las ruinas del Castillo de San Jorge, punto clave y sede de la Santa Inquisición española.
  • Callejón de la Inquisición: este estrecho callejón de 35 metros de largo es el símbolo viviente de las prácticas de obradas hace siglos, pues era de paso obligatorio para aquellos herejes que iban a ser condenado y para aquellos que ya lo habían sido y caminaban directos a la hoguera.
  • Calle Alfarería: quizá su nombre nos esté dando pista de qué vamos a encontrarnos en esta famosa calle trianera. Hace siglos, Triana fue el epicentro de talleres y fábricas de alfarería artesana, por su proximidad al río (tomaban las materias primas de aquí y luego cargaban los productos acabados en los barcos) y por estar en la periferia de la ciudad, donde los humos y gases de las chimeneas no molestaban a nadie. A día de hoy podemos encontrar pequeños talleres y tiendas donde trabajan este material de forma artesana: todo un lujo para nuestros sentidos.
  • Calle Betis: a la orilla del río, la mítica calle Betis se ha convertido en un punto de encuentro para jóvenes y no tan jóvenes que buscan disfrutar de la noche Sevillana. Lleno de locales de ocio y restauración, es un lugar perfecto para disfrutar de la gastronomía sevillana.
  • Iglesia de Santa Ana: mandada a construir por Alfonso X, esta iglesia de estilo gótico-mudéjar se encuentra en la calle Pureza y es la sede de la Archicofradía Sacramental de la Esperanza de Triana.
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